Todos sabemos lo emocionante que es estar frente a un escenario en un concierto; agitando la cabellera, entonando las canciones favoritas con toda la fuerza que los pulmones y la garganta permiten, mientras el ritmo del corazón y el de la batería se hacen uno solo y las olas de adrenalina baten con fuerza a cada guitarrazo.
Simplemente no hay palabras para describirlo. Sin embargo, la sensación adquiere un matiz casi mágico cuando la voz que escuchamos, como si se tratara de cualquier otro instrumento que acompaña a la melodía, resulta ser femenina.
Inexplicablemente la presencia de una mujer sobre el escenario otorga ese ingrediente extra que hace del concierto toda una experiencia inolvidable. Y muchas bandas, la mayoría impulsadas por sus temáticas épicas como en el Power Metal, han sabido sacarle provecho. Así bandas como Flowing Tears, Nightwish, Epica, etc. Integran en sus filas a mujeres que sobresalen no solo por su belleza sino también por sus privilegiadas voces que serían la envidia de las sirenas.
Pero, si el Rock se ha caracterizado desde siempre como un género musical masculino debido a su fuerza y potencia, ¿cómo, por qué y desde cuando la mujer ha ido tomando posiciones fijas dentro de él? Para responderlo remontemos un poco en la historia de este género y así veremos que la idea de “Rock masculino” siempre ha sido un frágil paradigma.
Corría la década de los sesentas. El mundo estaba en agitación constante. Estados Unidos había declarado la guerra al comunismo y en su propio territorio el movimiento hippie había nacido asentándose rápidamente.
En lo musical, el Rock se consolidaba como género propio, por su intrínseca rebeldía tuvo gran aceptación e impulso entre los hippies. Las voces de Alice Cooper, Jim Morrison, Jimi Hendrix y Robert Plant, entre otros, se escuchaban apasionadamente como la voz de los jóvenes que protestaban contra guerras, corrupción y racismo. Fue entonces cuando la mujer alzó la voz representada en la garganta de la mítica Janis Joplin. Esta leyenda oriunda de Texas, en menos de una década se había convertido en un símbolo de fuerza y rebeldía para las mujeres de la época. Es una pena que la droga y sus excesos le impidieran ver la década de los setentas. Pero la mujer había dado su paso más grande en la historia del Rock.
Fue a mediados de los 70’s cuando Estados Unidos dio a luz a la primera banda compuesta exclusivamente por chicas adolescentes, su nombre The Runaways. Esta meteórica banda tuvo un rápido ascenso y apogeo pero se disolvió antes de los 80’s. Salta a la vista su importancia en esta historia, pero aun hay más: Sus integrantes. En esta banda se desarrollaron personalidades como Joan Jett, Micki Steele, Sandy West, Cherie Currie, Carmelita Rossanna Ford (conocida como Lita Ford), Jakie Fox, Vicky Blue y Laurie McAllister. Tras la disolución, Joan Jett junto a la banda The Blackhearts y Lita Ford por su parte, conquistaron la década de los 80’s. Micki Steele se unió a otra exitosa banda femenina The Supersonic Bangs que luego fue conocida como The Bangles. Así lograron superar a Deborah Harry y su banda Blondie, fundad en 1974 y disuelta en 1984, aunque Harry contraatacó cuando Blondie se reunió en 1997 para grabar su álbum “No Exit”.
Los 80’s no fueron fáciles para las mujeres en el Rock, ya que tenían que competir contra bandas monstruosas como Mötley Crew, Metallica, Scorpions, Bon Jovi, etc. Sin embargo, bandas femeninas supieron imponerse y los mejores ejemplos son Vixen (fundada en Minnesota por Jan Kuehnemund) y Phantom Blue. Otras chicas se convirtieron en estandartes de bandas masculinas, como el caso de Dorotee Pesch de Warlock.
Así transcurrió la década de los ochentas, sin pena ni gloria para las mujeres del Metal, sometidas en un “género de hombres” parecían destinadas a ornamentar los videoclips. La década de los 90’s parecía ser una extensión de los 80’s para ellas, sobretodo por el apogeo del “Rock Alternativo”. Bandas como No Doubt, The Cramberries, Four Non Blondes y solistas como Alanis Morrissette, fueron las que más sobresalieron en esta rama, pero la década les cobró caro, silenciando a algunas y suavizando a otras como el caso de Gwen Stefani que en la actualidad interpreta temas pop al buen estilo de Madonna.
A pesar de todo esto, los 90’s aun guardaban agradables sorpresas, pues las mujeres europeas aun no habían dicho su última palabra, o mejor dicho, no habían dado su último grito.
A mediados de esta década, en Europa, específicamente en losPaises Bajos, la música gótica se fusionaba con el Speed Metal y El Power Metal. ¿Resultado? Lo que actualmente se conoce como Metal Gótico y sus ramas, además del Doom Metal y Metal Sinfónico.
Estas ramas tuvieron un rápido apogeo ¡y vinieron para quedarse! Debido a la gran cantidad de subvariantes que han engendrado. Pero lo que nos interesa en esta historia es su técnica llamada “La Bella y la Bestia”, una voz femenina (clara o soprano) y una masculina gutural. Así, muchas bandas masculinas comenzaron a experimentar con voces femeninas, como el caso de Therion, y otras enrolaron fijamente en sus filas a verdaderas diosas, no solo por su belleza sino también por su talento vocal. Ejemplos tenemos a Nightwish, Tristania, Theatre of Tragedy, Epica, etc.
Ya en el siglo XXI, divas como Tarja Turunen, Simone Simons, Floor Jansen, entre otras, han demostrado que son capaces de estar a la altura de cualquier hombre en ramas consideradas pesadas en el Metal. Tanto así que la mujer ha pisado los territorios del Death Metal tambien con voz gutural, como Angela Gossow de Arch Enemy.
Finalizaremos con una lista de bellezas, tanto físicas como de voz, que se desenvuelven actualmente en el Metal como integrantes de bandas o solistas. Estamos conscientes que muchos nombres se quedarán en el tintero por falta de espacio, pero eso no las hace menos pues todas tienen en común que son las actuales DIOSAS DEL METAL.
• Tarja Soile Susanna Turunen Cabuli (exNightwish)
• Angela Gossow (Arch Enemy)
• Vibeke Stene (exTristania)
• Cristina Scabbia (Lacuna Coil)
• Floor Jansen (After Forever)
• Amy Lee (Evanescence)
• Annette Olzen (Nightwish)
• Simone Simons (Epica)
• Kittie (Banda femenina)
• Anita Auglend (The Sins Of Thy Beloved)
• Stephanie Duchene (exFlowing Tears)
• Sharon den Adel (Within Temptation)
• Lady Angellica (Forever Slave)
• Henriette Bordvik (exSirenia)
• Nienke De Jong (Autumn)
• Sabine Edelsbacher (Edenbridge)
• Liv Kristine Espenaes (Leaves’ Eyes)
• Anneke van Giersbergen (The Gathering)
• Helena Iren Michaelsen (Imperia)
• Marta Peterson (Bleeding Through)
• Sonya Scarlet (Theatre des Vampires)
• Nell Sigland (Theatre of Tragedy)
• Tristessa (Astarte)
• Helen Vogt (Flowing Tears)